Estilo de Vida Saludable

Conoce los beneficios de llevar un estilo de vida sana. Los buenos hábitos son actos que realizamos a diario aparentemente insignificantes, pero contribuyen a mantener una buena salud y a estar fuertes para afrontar los retos de la vida.

La constancia es un valor imprescindible para vivir de una forma saludable. Una vida sana no se consigue de la noche a la mañana. Adaptarse a ritmos de vida a los que no estamos aconstumbrados lleva un tiempo.

Por eso planificar tus hábitos saludables puede ser de gran ayuda. Informarse es esencial si quieres cambiar tu estilo de vida. En esta web te ayudamos para que conozcas por dónde empezar, y te contamos más sobre esos pequeños grandes hábitos que te ayudarán a dar un paso más y mejorar la calidad de vida.

Una forma de vida sana

La mayoría preferimos llevar un estilo de vida saludable, y es que a todos nos gusta sentirnos lo mejor posible. Es un error creer que la vida sana consiste en estar sometido a una dieta o una rutina de ejercicios físicos. Desde ese punto de vista se ejerce una presión innecesaria, un obstáculo para alcanzar una mejor forma de vida.

Por ejemplo cuando hablamos de buenos hábitos alimenticios no nos referimos a dietas extremas para perder pero, sino a una pautas que te ayudan a preparar comida sana a diario. Para seguir uno alimentación sana y equilibrada, no tienes que descartar ningún alimento de tu dieta ni sentir hambre por saltarte alguna comida durante el día.

En relación al ejercicio físico existen diversas rutinas, algunas son más intensas y otras responden a una actividad física saludable. El fitness extremo puede ser difícil de mantener, además puede tener el efecto contrario en tu salud. Debes llevar un ritmo de ejercicios apropiado a tu condición física para mejorar tu salud.

Cómo llevar un estilo de vida saludable

Llevar un estilo de vida saludable no tiene secretos. En realidad es suficiente con un poco de sentido común y evitar hábitos poco saludables.

Estilo de visa saludable - Free Style Life

1- Cuida lo básico:

a) Dieta sana: La dieta ideal es diferente en cada persona, pero básicamente todos debemos incluir en nuestra alimentación las frutas, las verduras, cereales integrales, lácteos, proteínas y grasas saludables. lgunos pequeños consejos, como comer tres veces al día con varios refrigerios en medio, llevar una alimentación variada, y vigilar posibles trastornos de la alimentación cuando se come sin hambre, o no se come nada en absoluto. Consulta a tu médico cualquier necesidad o dolencia.

b) Beber líquidos: Bebe agua, zumos, caldo o leche durante el día. Un mínimo de dos litros es el consumo ideal de líquidos para asegurarse de que una persona está bien hidratada. Las verduras y la fruta también te ayudan a mantener la hidratación. Evita bebidas edulcoradas y refrescos. El azúcar es perjudicial para el metabolismo, los diente y el sistema inmunológico.

c) Hacer ejercicio y evitar un estilo de vida sedentaria: Moverse cada día mejora tu estado de ánimo. Para una persona adulta, se recomiendan unos 150 minutos de ejercicio aeróbico a las semana o 75 minutos de ejercicio intenso (mantiene un 80% la frecuencia cardiaca máxima).

d) Dormir: El sueño se relaciona directamente con la salud. Mantener tu sistema inmunológico, peso y salud mental, requiere un horario de sueño regular. Adquirir el hábito de relajarte de noche a la misma hora ayudará a tu cuerpo a saber que es la hora del descanso. Los adolescentes necesitan cerca de 10 horas de sueño, y los adultos entre 7 u 8 horas.

e) Relajarse: Es necesario sacar tiempo y participar en actividades y pasatiempos que te relajen. Salir de casa, caminar por la naturaleza, encontrarse con amigos. Incluso aprender técnicas de relajación puede ayudarte en momentos difíciles. El estrés crónico puede provocar enfermedades cardiacas, problemas digestivos, dolores de cabeza, aumento de peso y enfermedades mentales.

2- Adquirir hábitos saludables:

a) Cocinar en casa, no sólo es más saludable sino también más económico, aprende a cocinas tus comidas favoritas. Es importante comenzar con una compra de forma saludable. Planifica tus comidas para la semana y ve al supermercado o tu tienda de barrio con una lista. Comience en los pasillos de productos y evita los pasillos de patatas fritas y bocadillos.

b) Mantente activa. Si tiene problemas para ir al gimnasio con regularidad, incorpore más actividad a su rutina diaria. Quizá te atrevas con la jardinería u otro pasatiempo activo. Si te gustan los animales un perro te ayudará a recordad que debes salir a pasear. Camina lo que puedas para ir al trabajo, o adquiere el hábito de comprar en negocios locales para ir a pie. Mediante la repetición y la coherencia, puedes desarrollar un nuevo hábito de ejercicio que puede ayudarte a llevar una vida más saludable.

c) Cepíllate y usa hilo dental. La higiene dental afecta a la salud del corazón, así como a encías y dientes. Cepíllate dos veces al día y usa hilo dental todos los días. Considera utilizar un enjuague bucal que contenga fluoruro. Programa limpiezas y exámenes dentales regulares y no dude pedir una cita si tiene sangrado de encías, dientes desalineados o sensibilidad.

d) Usar protector solar. El protector solar te protege del cáncer y ayuda a que tu piel envejezca más lentamente. Usa protector solar cuando salgas, pero también cuando te sientes junto a una ventana. Son recomendables las cremas de protección solar de amplio espectro de SPF 30 o más. Aplícalo 15 minutos antes de la exposición solar y volver a aplicar cada dos horas.

e) Socializar. Tener una red social saludable beneficia a la longevidad, la recuperación de enfermedades y la estabilidad mental. Queda con tus tus amigos con regularidad. Manténgase en contacto con la familia.

f)Desarrolla la felicidad y la autoaceptación. Existe un lazo fuerte entre la felicidad y la salud. Afirmar los pensamientos positivos y adquirir el hábito de tratarte a tí misma con amor te ayudará a ser más feliz, y esto repercutirá en tu salud. Si empiezass a tener pensamientos negativos, haz una pausa e identifica el pensamiento que te hace sentir mal. Cálmate hasta que puedas analizar la lógica detrás de tus malos sentimientos.

g) Evita la exposición a las toxinas. Reducir la interacción con las sustancias químicas de tu entorno te permite mantenerte más saludable. No es la primera vez que lo oyes pero “No fumes”, el tabaco es tóxico.

3- Seguimiento de tu salud.

a) Consulta a tu médico con regularidad. Pide ayuda a un experto para llevar una vida sana. Hazte un chequeo anual y acude cuando creas que algo va mal. Los médicos están allí para educar y diagnosticar, por lo que acudir a profesionales sanitarios cuando estás sano nunca es una pérdida de tiempo. De hecho, un chequeo regular hace que sea mucho más probable que tu médico detecte temprano una enfermedad o dolencia potencialmente grave, lo que puede ayudarte a tratarla de manera más efectiva.

b) Observa signos y síntomas. Examínate a tí misma para detectar cualquier enfermedad o afección a la que puedas ser propensa. Vigila si hay una enfermedad en tu familia. Si sientes dolor o malestar, o notas que tu piel o cualquier otra parte del cuerpo cambia de una manera que no se puede atribuir al envejecimiento normal, consulte a un médico.

Si te has decidido por cuidar  tu salud y tu bienestar, encuentra en Free Style Life consejos que podrán servirte de guía en tu nuevo propósito de estilo de vida sana. 

Cuidado y Bienestar

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Si te has decidido por cuidar de tu salud y tu bienestar, encuentra en Free Style Life consejos que podrán servirte de guía en tu nuevo propósito de estilo de vida sana.