Yo mi me conmigo

Para mi es imprescindible al hablar de salud y bienestar, tocar temas personales, emocionales ya que nuestro interior, lo que no vemos pero sí sentimos debe estar en equilibrio, armonía, bien amueblado sino lo demás no se alinea. Y no importa lo que hagamos ya que no llegaremos a nuestro pleno desarrollo personal.

Al año y poco de separarme y tras una grave crisis de ansiedad y estrés (de eso hablaré largo y tendido en otros artículos), comencé a trabajarme por dentro, algo que no había hecho antes, y de las primeras cosas que identifiqué es la baja autoestima que tenía, estaba más que por el suelo por el subsuelo. Yo aparentaba o yo pensaba que tenía mucho carácter y utilizaba la crítica, la negatividad como principales mecanismos de defensa para no recibir críticas, ni reconocer mis errores y mi infelicidad, echaba la culpa a todos los demás y me ahorraba afrontar y responsabilizarme de mi forma de actuar o de ser.

Lógicamente eso no es sano. Mi inseguridad y miedo ya estaba decidida a borrarlo de mi vida y me empecé a cuidar, mimar, querer y aprendí a vivir conmigo misma (que nunca lo había hecho).

Yo misma había pasado de puntillas por mi propia vida. Así iba a ser complicado rehacerla con alguien, si ni si quiera yo me aguantaba.

Como ya he comentado en otros artículos empecé a ir a terapia individual y utilizar diferentes herramientas, mindfulness, pintar mandalas, deporte, meditación etc. Y paso a paso, práctica a práctica al ir encontrándome mejor las personas que han ido llegando a mi vida han sido mucho mejores (menos o nada toxicas), este es mi termómetro básico de mi bienestar y ya dejé de pelearme con el mundo. Los demás son reflejo de cómo estoy, qué es lo que tengo que mejorar. Si lo de mi alrededor está mal, inestable, es que yo estoy así y debo mirarme bien, porque algo falla, no es mala suerte o el destino siempre somos nosotros mismos. Lo que veo en ti está en mi.

Para entrar en más detalle primero vamos a ver qué es la autoestima:

Es un conjunto de creencias, percepciones, evaluaciones y pensamientos que tenemos acerca de nosotros mismos, la valoración que realizamos basándonos en nuestra experiencia.

Algunos de los síntomas son la ansiedad, depresión, problemas de conducta, estrés…. Detrás hay:

- Inseguridad en uno mismo.

- No me expreso para ser rechazado o que mis opiniones no tienen valor.

- Creo que no merezco cosas buenas (está en mi, es un cásico en mi vida aún me queda mucho trabajo por hacer).

- No me esfuerzo en conseguir las cosas que de antemano creo que no lo voy a conseguir.

- No me relaciono como me gustaría ya que creo no lo voy a hacer bien o me vana dar de lado.

- Necesito aprobación de los demás.

- Me dejo pisar con facilidad ya que no me atrevo a imponerme cuando es necesario, (en el trabajo era lo habitual, pero nada cambió hasta que yo cambié y me respeté).

- Veo a la gente superior a mi y quiero ser como ellos.

- Temo decir lo que siento y que no guste.

- Atribuyo causas externas, mis logros y a mi misma los fracasos.

- Casi nunca estoy feliz ni contenta.

- Me desmotivo con facilidad.

- Tengo dificultades para tomar decisiones.

- Veo mis debilidades más que fortalezas.

- Poca iniciativa.

- Nervios constantes.

- Sentimiento de culpa.

Si estás en algunas de estas actitudes, pensamientos busca ayuda para reforzar la autoestima, no existe poción mágica pero sí profesionales y unas pautas sencillas a tener en cuenta para comenzar a practicar a diario, por algún lado hay que empezar y tomar conciencia de que solo cada persona puede mejorar en este sentido a base de constancia, esfuerzo y siguiendo consejos basados en la evidencia científica.

1. Deja de machacarte

Tenemos que ser realistas tanto con nuestras virtudes como con nuestros defectos. No somos perfectos, pero la intención no es serlo. El objetivo es ser feliz. Así que para lograrlo debemos aceptar las cosas que no hacemos tan bien y aprender de ello. Y por supuesto, no restarle importancia a las cosas que sabemos hacer bien, sino valorarlas como se merecen.

Vamos a observar y ser conscientes de lo bueno que tenemos, de lo bueno que somos, de lo bueno que hacemos. ¿Por qué seguir pensando que soy un desastre? ¿A dónde me ha llevado este tipo de razonamiento?

2. Empieza a pensar en positivo

Cambia tus pensamientos. El ”no puedo” por “voy a intentarlo”, “voy a tener éxito” “me va a ir bien”. Parece un tópico pero forzarse un poco a mirar las cosas buenas de la vida nos puede ayudar a salir de la dinámica negativa. Si nos damos cuenta de que tenemos muchas cosas a valorar, es más fácil que salgamos del bucle negativo.

3. Ponte metas realistas

Y que puedas cumplir. Metas a las cuales sea relativamente fácil llegar. Poco a poco las podemos aumentar, y veremos que paso a paso estamos consiguiendo lo que nos proponemos. Si fracasamos, aprendamos de ello sin culparnos de nuestros errores, ya que fallar es una manera de saber cómo hacerlo de manera distinta la siguiente vez. Atrévete a afrontar retos.

4. No te compares

Cada persona es un mundo y tú eres el dueño del tuyo. Céntrate en ti. En tu vida. Envidiando e idealizando la vida del resto lo único que conseguiremos es sentirnos desgraciados. Todos tenemos algo bueno que aportar, y de nosotros depende encontrar el camino indicado.

5. Acéptate y perdónate

Escribe una carta en la que describas todo aquello que no te gusta de ti, y todo aquello de lo que te sientes culpable. No te dejes nada. Léela con atención y valora lo que puedes mejorar. Despídete de esa carta y pártela en mil pedazos. A partir de ese momento empieza de cero, con todo lo que has aprendido pero dejando atrás la culpabilidad. Aún estás a tiempo de hacer borrón y cuenta nueva.

6. Haz críticas constructivas acerca de ti mismo

Que todo lo que te digas sirva para mejorar, no para estancarse y culpabilizarte. Asimismo, aprende a encajar las críticas de forma que no te afecten.

7. Trátate con cariño y respeto, siempre

Eres lo mejor que te ha pasado, así que demuéstratelo. Tienes derecho a ser feliz. Y a hacer feliz a los demás contagiándoles tu optimismo.

8. Regálate tiempo

Haz actividades que te hagan feliz. Es la mejor manera de encontrarse con uno mismo y desarrollar tus habilidades sin prisa pero sin pausa.

9. Supera tus lastres

Hay personas que viven arrastrando mochilas llenas de peso: trabajos que no les satisfacen, relaciones que no les aportan nada, hábitos que no les gustan… Para superar todos esos lastres, es preciso tomar cierto control sobre la situación, pensar en positivo y tratar de cambiarlas.

10. Cada noche antes de acostarte…

…Piensa en las cosas buenas que te ha traído el día, los retos superados, los errores que hemos cometido y cómo podemos mejorar.

Intenta, durante 30 días, poner en práctica estos consejos. Ya verás que cuando finalice el mes te sentirás mejor y muchos de los síntomas que sentías desaparecen. Y recuerda, hay una única persona capaz de cambiar tu vida, y esa persona, ¡eres tú!


Si te has decidido por cuidar  tu salud y tu bienestar, encuentra en Free Style Life consejos que podrán servirte de guía en tu nuevo propósito de estilo de vida sana. 

Cuidado y Bienestar

Cuidado y Bienestar

Si te has decidido por cuidar de tu salud y tu bienestar, encuentra en Free Style Life consejos que podrán servirte de guía en tu nuevo propósito de estilo de vida sana.